El incremento constante del precio de la luz provoca que la eficiencia energética sea un tema que preocupa cada día más a los empresarios. Existen además sectores en los que el consumo energético es muy elevado y cualquier medida de ahorro es bienvenida.


En el sector industrial es muy común el uso de motores eléctricos, es más, hasta un 70% del consumo de energía en el sector industrial se debe al uso de motores eléctricos. Para conseguir un ahorro en la factura eléctrica se hace imprescindible invertir en motores de calidad y de probada eficiencia energética y hacer un correcto mantenimiento de los mismos.


Los motores eléctricos pasan horas y horas funcionando, lo que da lugar a un desgaste de las piezas y a que las reparaciones no sean algo infrecuente. Un motor dañado consume más energía, por eso es recomendable contar con programas de mantenimiento y revisión de motores que puedan detectar los fallos antes de que se produzca la avería.

Si la avería ya se ha producido, una medida alternativa a la compra de piezas nuevas es reparar los motores, pero debe de tratarse de un bobinado de motores de calidad efectuado por profesionales.

Un motor que no está bien reparado puede ser capaz de funcionar durante algún tiempo, pero la avería volverá a hacerse patente pronto. Es más, si el motor averiado no ha sido reparado adecuadamente, su funcionamiento supondrá un mayor consumo de energía que cuando estaba en óptimas condiciones, provocando además una disminución de la capacidad de trabajo del motor.

Conviene por tanto a la hora de llevar a cabo labores de bobinado de motores contar con profesionales del sector que den garantías de sus reparaciones y que arreglen el motor dejándolo en óptimas condiciones de funcionamiento y con el consumo energético que es habitual en este tipo de piezas.